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Especialistas
a los que debo dirigirme
El médico que puede diagnosticar
y controlar al paciente es el especialista en Reumatología
o Medicina Interna con experiencia clínica en
el Síndrome de Sjögren. El Oftalmólogo,
Estomatólogo y Otorrinolaringólogo, entre
otros, pueden intervenir en el diagnóstico y
el tratamiento de la enfermedad desde una doble vertiente:
Detectando
la patología y remitiendo al paciente al especialista.
Controlando
al paciente en su área terapéutica específica.
Tratamiento
Al no existir un tratamiento curativo, las medidas paliativas
serán una ayuda importante. Existen múltiples
sustitutivos de la saliva y lágrimas artificiales
que disminuyen y alivian los síntomas de sequedad
oral y ocular.
La Pilocarpina Clorhidrato se muestra eficaz en muchos
pacientes ya que estimula la secreción de las
glándulas salivales y lagrimales, pudiendo mejorar
así la calidad de vida del enfermo y evita las
complicaciones provocadas por la falta de estos fluidos.
Para tratar otros síntomas del Síndrome
de Sjögren pueden ser necesarios otros tratamientos
como: antiinflamatorios, antipalúdicos, corticoides,
etc., que serán recetados por su médico.
Consejos útiles
Las
visitas al especialista en Reumatología o Medicina
Interna, Odontólogo y Oftalmólogo, deberían
tener una periodicidad mínima de seis meses.
Se
deben evitar los ambientes secos y excesivamente polucionados,
el aire acondicionado, los ventiladores, la calefacción
por aire, lugares con viento y polvo, el humo del tabaco,
etc.
Algunos
fármacos pueden agravar los síntomas de
sequedad. Su médico le indicará cuáles
son los más adecuados para usted.
Son
recomendables el uso de humidificadores por las noches
y gafas oscuras para los ojos durante el día.
Mantener
la boca húmeda bebiendo con frecuencia agua a
pequeños sorbos.
Evitar
el consumo de alcohol.
Tampoco
son recomendables las bebidas que contengan cafeína.
Evitar
los alimentos secos, pegajosos y azucarados.
Después
de cada comida, cepillarse los dientes cuidadosamente
con un cepillo suave.
Utilice
hilo dental por lo menos una vez al día.
El
uso de enjuagues bucales es eficaz para evitar infecciones.
Se
recomienda el uso de hidratantes naturales en los labios.
Evitar
los baños y las duchas demasiado calientes, frecuentes
o de larga duración.
Para
la higiene personal, utilice jabón neutro no
detergente, seguido de aceites e hidratantes naturales,
aplicados cuando la piel aún se encuentra húmeda.
No
son recomendables los hidromasajes.
El
reposo o el descanso diario de unos minutos al día
es beneficioso para sus ojos y para su salud mental.
Texto revisado y corregido por el
Dr. Manuel Ramos-Casals, Especialista
en Enfermedades Autoinmunes-Sistémicas del Hospital
Clínico de Barcelona - Octubre 2003
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